La importancia de transparentar la Cruzada contra el Hambre

Según la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2010 del INEGI el 20% de la población más pobre recibe el 5% de los ingresos del país, mientras que el 20% de la población más rica recibe el 50% de la riqueza. El salario mínimo está en 64.76 y 61.38 pesos en las áreas geográficas A y B, respectivamente. Esto, para aquellas personas empleadas formalmente. Sin embargo, según el estudio Avances y Retos de la Política de Desarrollo Social en México 2012 del Coneval, desde hace varias décadas se crean anualmente menos de 1.2 millones de empleos, los cuales no pueden ser incorporados en el IMSS por falta de capacidad en dicha institución.

Este estudio del Coneval mide la pobreza a través de diversos factores, como pueden ser ingreso, rezago educativo, calidad y espacios de la vivienda, acceso a la salud, acceso a la seguridad social, acceso a servicios básicos en la vivienda y acceso a la alimentación. Si tomamos en cuenta estos factores, entre 2008 y 2010, la población en pobreza en el país pasó de 44.5% (48.8 millones de personas) a 46.2% (52 millones). Principalmente porque en estos años el ingreso real de los hogares se redujo en un 12.3% y porque se registró un incremento de la población que carece de acceso a la alimentación: el porcentaje de personas por debajo de la línea de bienestar (canasta alimentaria y no alimentaria) aumentó de 49 a 52% y la canasta básica subió de 768.4 pesos a 824.35 en un año (enero 2012 -2013).

El propio Coneval afirma que del total de 2,456 municipios, 93.4% tienen a más del 50% de su población sin acceso a la seguridad social y el 48% tienen a más del 50% de su población con carencia de servicios básicos en la vivienda. Todas estas cifras y porcentajes se traducen en altos índices de desnutrición, falta de empleo y educación, carencia de servicios básicos e incomunicación; es decir, una realidad doliente que pide a gritos ser transformada. [ver más]