Nuevo León abre brecha hacia el parlamento abierto

Nuevo León abre brecha hacia el parlamento abierto

Las instituciones legislativas —los Congresos— son quienes nos representan en una democracia. Esto significa que las y los congresistas desempeñan sus funciones en nombre de quienes los elegimos directamente o mediante los partidos políticos, los cuales en principio, aglutinan intereses y convicciones de sectores de la sociedad.

Los Congresos definen las leyes en las que se establecen los derechos de todas y todos, la forma de convivencia, la organización política y económica, los límites entre la vida pública y la privada, la cantidad de impuestos que debemos pagar y la forma de hacerlo. Por eso es importante conocer e involucrarse en su funcionamiento.

 Esa es una explicación posible de lo que significa ‘Parlamento abierto’. Por ello vale la pena hablar de la relevancia de que el Congreso de Nuevo León acordara, con organizaciones de la sociedad civil — Redes Quinto Poder y Fundar— trabajar de forma colaborativa para convertirse en un ‘Parlamento abierto’, es decir uno que es transparente y garantiza el acceso a la información, que incluye la participación ciudadana sustantiva en sus funciones, rinde cuentas y utiliza las tecnologías de la información para ello.

“Este ejercicio debe servir para que otros Congresos en otros estados se convenzan de trabajar con la sociedad civil: los procesos colaborativos contribuyen al fortalecimiento de las instituciones porque los resultados tienen más legitimidad y son mejores técnicamente”

El acuerdo firmado recientemente, tiene como objetivo principal que el Congreso de Nuevo León, con las organizaciones de la sociedad civil, identifique diversos aspectos que debe modificar para mejorar sus condiciones de apertura. La forma de lograrlo es mediante el diseño e implementación de un ‘plan de acción de Parlamento abierto’, el cual es un instrumento de co-creación porque se elabora de forma colaborativa:

  • La implementación es responsabilidad de la institución gubernamental.
  • El monitoreo es responsabilidad de sus contrapartes de sociedad civil.
  • La verificación del cumplimiento corresponde a ambas.

Este caso tiene características que vale la pena analizar. Se trata del primer ejercicio de construcción de un plan de acción en un congreso local. Su punto de partida fue la aplicación local del ‘Diagnóstico de Parlamento abierto en México’ por parte de Redes Quinto Poder, una organización de Monterrey que aprovechó ese instrumento para comenzar a incidir en las prácticas de transparencia del Congreso.

Este diagnóstico es el producto del trabajo en conjunto de las organizaciones de la sociedad civil que comenzaron a impulsar este sistema en México. En 2014, dichas organizaciones —con perfiles y formas de trabajo variadas— convinieron en aportar sus capacidades y conocimientos para elaborar un instrumento que diera cuenta de la situación general de las instituciones legislativas en el país para convertirse en la base de su transformación en parlamentos abiertos.

El segundo rasgo distintivo es el convencimiento institucional sobre la importancia del tema, lo denota la firma del acuerdo aprobado por el presidente de la Mesa Directiva, los coordinadores parlamentarios y por el pleno del Congreso. Es decir, que no se trata únicamente de legisladores que, en lo individual, están convencidos del tema, o de una fracción parlamentaria: el acuerdo, en este caso, cuenta con el respaldo de cada grupo parlamentario, lo que debe facilitar su puesta en marcha.

Por supuesto, hay que tener presente que se trata, hasta el momento, del primer paso para conseguir el objetivo final. Lo que sigue es comenzar a diseñar el plan de acción, es decir la ruta de trabajo para establecer compromisos, acordar el proceso para cumplirlos y definir el tiempo estimado de cumplimiento. Para ello es necesario contar con organizaciones de la sociedad civil y personas interesadas en que se tomen en serio estos procesos, pues la experiencia de Fundar nos dice que se necesita tener conocimiento y capacidades de interlocución.

Este ejercicio debe servir para que otros Congresos en otros estados se convenzan de trabajar con la sociedad civil: los procesos colaborativos contribuyen al fortalecimiento de las instituciones porque los resultados tienen más legitimidad y son mejores técnicamente. Los ejemplos más notables, en el Senado de la República, son la elaboración y aprobación de la Ley General de Transparencia y, recientemente, de las leyes Sistema Nacional Anticorrupción. Al final, de lo que se trata es de que el Poder Legislativo ejerza de forma sustantiva el rol que debe tener en un sistema democrático, en el que el cumplimiento de sus funciones debe servir para mejorar las condiciones de vida de las personas.


 Por Guillermo Ávila

[ Artículo en Huffington Post ]


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