Te invitamos a conocer el contenido de esta serie de cuadernillos sobre temas actuales relacionados con los derechos humanos y que compilan importantes discusiones de las que pueden desprenderse mayores y más amplios marcos para un ejercicio democrático pleno y satisfactorio de nuestros derechos.
El uso e impactos del arraigo en México

La política de seguridad del Estado mexicano no ha podido deshacerse de su matriz autoritaria, manifestada en el endurecimiento de la legislación penal. Un elemento presente ha sido la incorporación de figuras de excepción en el ordenamiento jurídico con el objeto de legitimar la actuación arbitraria de las autoridades pero que reducen la esfera de derechos. El arraigo, incorporado hace 18 años en la legislación mexicana, ha sido utilizado para brindar un trato diferenciado a la delincuencia organizada a fin de investigar la conducta de las personas en tiempos y formas que exceden las establecidas por estándares internacionales de derechos humanos. Lo cierto es que la utilización de esta figura contribuye a mantener autoridades ineficientes y al aumento de graves violaciones a los derechos humanos. A pesar de las voces de la comunidad internacional y nacional que advierten sobre los riesgos de utilizar medidas de excepción como el arraigo, el Estado mexicano carece de voluntad política para erradicar dicha figura.

Cecilia Toledo

El debate entre políticas de seguridad, democracia y derechos humanos: El Caso de la nueva Gendarmería Nacional

La creación de una nueva corporación policial denominada 'Gendarmería Nacional' dentro de las acciones impulsadas por la política de seguridad pública del presidente Peña Nieto, reviste una preocupación para distintos sectores de la sociedad civil y tienen que ver con la naturaleza militar de la iniciativa, con la inexistencia de un marco que dé sustento a sus facultades y funciones, con la perspectiva de esta política centrada en la protección del Estado y no de la ciudadanía y; porque se instala encima de viejas prácticas arraigadas en instituciones de seguridad pública donde las violaciones a derechos humanos siguen siendo un reto pendiente por erradicar.

Creemos que estos y otros temas debieran de ser discutidos ampliamente por la sociedad y la opinión pública, motivo por el cual, este cuadernillo tiene por objeto ofrecer elementos y propiciar el debate público sobre el modelo de seguridad que queremos.

Miguel Moguel

Hacia la Seguridad de los Derechos: Aportaciones al Debate sobre Políticas de Seguridad y Democracia

Encaminar las políticas de seguridad actuales hacia la protección efectiva y el fortalecimiento de los derechos humanos son el mecanismo más efectivo para reducir la violencia y crear mayores condiciones de seguridad personal y colectiva entre la población. Bajo esta postura, las fuerzas de seguridad pública serían sólo un eslabón en las políticas de seguridad del Estado, que a su vez, habrían de actuar como garantes de los derechos humanos, en lugar de defender el orden público.

La elaboración de una nueva agenda de seguridad debe partir de los derechos de distintos sectores de la población, incluyendo los derechos colectivos de los pueblos indígenas, de jóvenes, mujeres y de la población migrante, y surgir de políticas de prevención que se sustenten en la interdependencia de los derechos económicos y sociales con los civiles y políticos.

Mariana Mora