Salud pública en riesgo

Salud pública en riesgo

La elección del nuevo director del Instituto Nacional de Salud Pública, centro que produce información científica para prevenir y mejorar la salud de toda la población, no ha estado a la altura del cargo.

Hace poco más de un año, la prensa mexicana daba una noticia alarmante: la diabetes se había convertido en la principal causa de muerte en México, alrededor de 14 % de las y los mexicanos adultos vivía con diabetes y otro tanto tenía los niveles de glucosa tan altos, que estaba en un estado prediabético. La diabetes nos está matando: se calculan alrededor de 80,000 muertes al año por esta causa. Muertes que podrían prevenirse y que están acompañadas de un largo y difícil periodo de incapacidad.

La información que publicó la prensa en noviembre de 2015 se basó en la evidencia generada por el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), un centro académico vital para la producción de información científica para prevenir y mejorar la salud de toda la población. Además de generar información sobre obesidad y diabetes, el INSP estudia temas tan trascendentes para nuestra salud como la prevención y el control del cáncer, la prevención del SIDA y otras infecciones de transmisión sexual, el tabaquismo, las vacunas, entre otras.

Dicha información es utilizada por quienes diseñan e implementan las políticas de salud para tomar mejores decisiones y realizar acciones que previenen enfermedades y mejoran la salud de todas y todos. En el caso específico de la diabetes, la información producida por el INSP fue uno de los insumos principales para que el Secretario de Salud decretara que la diabetes se ha convertido en una emergencia epidemiológica, y anunciara una serie de acciones para contrarrestarla.

Sin embargo, pese a la relevancia del INSP, el proceso de elección de su próximo titular no ha estado a la altura de un cargo tan relevante: no se ha publicado información suficiente sobre los criterios que utilizará su Junta de Gobierno para decidir quién de los tres candidatos finalistas cuenta con las mejores calificaciones y capacidades para ocupar el puesto.

Ante la falta de información sobre este proceso de designación, las organizaciones de la sociedad civil que conformamos el proyecto Designaciones Públicas (Artículo 19 y Fundar) en alianza con Transparencia Mexicana exigimos, tanto en una carta pública como en conferencia de prensa, que el presidente de la Junta de Gobierno de dicho Instituto y Secretario de Salud, José Narro Robles, publicara los expedientes de las y los candidatos, que se les entrevistara públicamente, que se hicieran públicos los criterios para valorarles y que se expusiera públicamente la racionalidad tras la elección.

Exigieron, pues, información suficiente para tener un proceso de designación abierto que nos permita tener la tranquilidad de que quien llegue a la dirección del INSP será la persona más adecuada para dirigirlo. Información que nos permita saber que quien dirija al Instituto garantizará que las investigaciones que de ahí provengan tengan toda la solidez científica, la independencia y la contundencia que se requieren para cuidar de nuestra salud.

Dicha exigencia tuvo una extensa resonancia en redes sociales, donde a partir del hashtag #INSPabierto, diversas personas y organizaciones se sumaron a la solicitud de tener un proceso de designación más abierto que diera certeza a la elección del nuevo titular. La exigencia principal que se plasmó en redes reforzó lo que las organizaciones solicitaron: un proceso abierto que dé certeza a la designación del nuevo titular del INSP.

La decisión que se tomará esta semana es de gran trascendencia para la calidad de nuestra salud en los próximos años. Puede significar que tengamos políticas públicas que hagan más accesible el acceso a bienes y servicios de salud para millones de personas. Una decisión abierta podrá dotar de mayor confianza y legitimidad a quien sea elegido como titular del Instituto Nacional de Salud Pública. Hoy, ante los riesgos públicos que impactan nuestra salud, urge más que nunca información oportuna, veraz y de calidad para contar con las mejores políticas públicas posibles.


[ Por Diego de la Mora Maurer ]

[ Artículo en Animal Político ]