Una elección fundamental para combatir corrupción

Una elección fundamental para combatir corrupción

El 02 de febrero es el plazo para elegir a los cinco integrantes del Comité de Participación Ciudadana del Sistema Nacional Anticorrupción y hay que dar seguimiento.

México enfrenta un grave problema de corrupción. Lo sabemos y las cifras internacionales lo confirman: en 2015, ocupamos el número 95 de 167 países en el Índice Global de Percepción de la Corrupción.[1] Las consecuencias de la corrupción son muchas y las vivimos día a día –acceso desigual a la justicia, servicios públicos deficientes, baja inversión privada de mediano y largo plazo, vaciamiento de las arcas públicas, etc.–

La corrupción afecta el goce y garantía de los derechos humanos más básicos como salud, educación, agua, vivienda, etc. La corrupción es, además, regresiva, en tanto que afecta más a quienes menos tienen. De acuerdo con el Índice Nacional de Corrupción y Buen Gobierno, en promedio, las familias mexicanas destinan 14 % de sus ingresos en actos de corrupción, sin embargo, esta cifra aumenta a 33 % en familias que perciben un salario mínimo.[2] La corrupción y sus efectos han creado una desconfianza generalizada de los y las ciudadanas hacia las autoridades y un desinterés en los asuntos públicos. De acuerdo a datos de Parametría, en México, 69 % tiene poca o nada de confianza en el Presidente, 65 % poca o nada de confianza en el gobierno de su estado o en los jueces.[3] En cuanto a los asuntos públicos, de acuerdo a la Segunda Encuesta Nacional de Cultura Constitucional, 49 % de los y las mexicanas se interesa poco o nada por éstos.[4] Así pues, nos encontramos ante un país sumido en la corrupción y en donde los y las ciudadanas desconfían de sus representantes y de aquellos encargados de velar por la justicia.

Para combatir la corrupción con más eficacia e intentar reconstruir la confianza ciudadana en las autoridades públicas, en 2015 se realizó una reforma constitucional que mandató la creación de un Sistema Nacional Anticorrupción (SNA). El diseño, la composición y las funciones de cada instancia que integra el Sistema quedaron plasmados en las siete leyes que se aprobaron y/o reformaron el año pasado. Entre ellas, habrá un Comité de Participación Ciudadana (CPC) que estará conformado por cinco ciudadanos y/o ciudadanas que se hayan destacado por su contribución a la transparencia, rendición de cuentas y/o el combate a la corrupción. Quien presida este CPC, además, será el encargado de coordinar todo el SNA. De esta forma, uno de los aspectos más innovadores del diseño del SNA es el peso tan importante que otorga a la ciudadanía para la coordinación, implementación y monitoreo del mismo. Dada la relevancia del CPC, para la elección de sus cinco miembros el Senado eligió una Comisión de Selección, conformada por nueve integrantes de la sociedad civil y de la academia con conocimiento técnico sobre rendición de cuentas y combate a la corrupción.[5] La creación de esta Comisión de Selección también es novedosa, en tanto que serán ciudadanos y ciudadanas quienes evalúen y elijan a los y las integrantes del Comité. Con esto, se intenta blindar el proceso contra los repartos partidistas. Es importante destacar que, hasta ahora, esta Comisión de Selección se ha manejado con transparencia, en tanto que ha publicado los plazos y la metodología de las distintas etapas del proceso para poderle dar seguimiento en este portal.

El 02 de febrero próximo es el plazo que la Comisión de Selección fijó para elegir a los cinco integrantes del CPC. Es importante que, como ciudadanos y ciudadanas y desde todos los frentes, demos seguimiento a este proceso de selección pues, como ya se mencionó, la instauración del CPC es fundamental para la implementación y coordinación de todo el SNA. Es nuestro deber también monitorear los procesos de selección de las otras agencias que conformarán el SNA –por ejemplo, el proceso de designación del o la Fiscal Anticorrupción– para asegurar que en todos ellos haya transparencia y para que incorporen mecanismos de participación ciudadana. Todo esto, con la finalidad de que se elijan titulares con conocimiento especializado y trayectoria probada y para que el SNA cumpla con la expectativa de constituirse como un mecanismo efectivo para prevenir y combatir la corrupción en nuestro país.

En el sitio Designaciones Públicas puedes consultar los pasos que desde Fundar y Artículo 19 proponemos para una buena designación pública.

[ Por Janet Oropeza Eng ]

[ Artículo en Animal Político ]