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A un año de #MeToo en México la exigencia sigue y nuestras voces resuenan fuertes

Ciudad de México, 23 de marzo de 2020.-  Nos encontramos viviendo tiempos complejos a nivel global debido a la emergencia sanitaria provocada por la pandemia del Covid19; sin embargo, no dejaremos de alzar la voz respecto de uno de los temas más relevantes de la agenda pública también a nivel mundial: la desigualdad estructural y la violencia histórica contra las mujeres.

 

Hoy se cumple un año del inicio de las denuncias publicadas en México bajo el hashtag #MeToo sobre casos de violencia de género, en específico de acoso y hostigamiento sexual. De los cuales, algunos fueron expuestos por primera vez públicamente en 2019, otros desde 2016 a partir de #MiPrimerAcoso en la calle, y algunos más desde tiempo atrás, olvidados y sin respuesta por la negligencia de las autoridades. Del 23 de marzo de 2019 y en poco más de dos semanas, alrededor de 2 mil 393 denuncias circularon en las diferentes cuentas del #MeToo en México. La potencia de estas voces fue un catalizador de diversas acciones orientadas a resarcir el daño histórico de la violencia contra las mujeres.

 

En 2019, atestiguamos la valentía de las mujeres que alzaron la voz, dejando en evidencia la violencia estructural que vivimos y la cual no estamos dispuestas a seguir tolerando, desencadenando un año de movilizaciones, posturas críticas y creativas, demostrando que #LaCalleEsNuestra y denunciando discursos encaminados a perpetuar los estereotipos y la violencia de género en un país donde cada día son asesinadas 10 mujeres. En ese año, el movimiento cambió de textura y color, al igual que ganó batallas importantes para la dignificación de la vida de las mujeres como la despenalización del aborto en Oaxaca y la aprobación de la llamada Ley Olimpia en la Ciudad de México.  Con el #MeToo aprendimos a no callar y con el #YoSíTeCreo nos dimos cuenta que es fundamental acuerparnos entre nosotras para sostener la lucha por la igualdad.

 

Ante este panorama, y ante la falta de acciones del Estado para garantizar la seguridad, protección y la vida de las mujeres, en Fundar no podíamos dejar de cuestionarnos y sumamos a este tipo de movilizaciones que han logrado impulsar iniciativas colectivas, personales y dentro de las organizaciones para consolidar espacios seguros. Hicimos consciencia y reconocimos que nuestros espacios tampoco estaban exentos de violencias y; hemos asumido una postura autocrítica y activa para prevenir y atender el acoso y hostigamiento sexual a través de un profundo proceso de reflexión institucional que decantó en un protocolo de actuación contra las violencias y discriminaciones de género. Estas contribuciones se suman a la extraordinaria labor de miles de mujeres organizadas en formatos novedosos y de nuestras colegas en organizaciones feministas cuyo esfuerzo y talento está encaminado a visibilizar esta situación y a proponer políticas públicas que reduzcan las desigualdades y la violencia machista. Como organización, sabemos que unidas somos más fuertes y que seguir sumando es clave para poder crear espacios seguros donde todas podamos vivir libres y sin miedo.

 

Por ello, desde Fundar nos parece fundamental no dejar pasar el primer aniversario del movimiento #MeToo en México para recordar todo lo que ha sucedido desde entonces y sobre todo para agradecer, una vez más, la valentía de las mujeres que rompieron el silencio.  Ya que, aunque los resultados no se vieron de inmediato, a un año hemos visto como cada vez más las mujeres en diferentes ámbitos levantamos la voz y hacemos conciencia de que el acoso, el hostigamiento y la violencia sexual son injustificables e inaceptables. Les reiteramos que les creemos, les seguimos creyendo, y seguiremos luchando juntas.

 

Nosotras también queremos vivir sin miedo.

#LaLuchaFeministaSigue

#NuestraVozNoSeQuedaEnCasa

#YoSiTeCreo

#NiUnaMás