Tras 13 años trabajando por designaciones públicas transparentes: se cierra un capítulo, no la convicción

México, 20 de agosto de 2025. Desde 2012, Article 19 México y Centroamérica y Fundar, Centro de Análisis e Investigación emprendimos una apuesta por empujar que los procesos de designación de altas responsabilidades públicas se realizaran bajo estándares de transparencia, de participación ciudadana y de rendición de cuentas con la convicción de abonar a un debate público informado, abierto y de cara a la ciudadanía sobre los perfiles propuestos a encomiendas relevantísimas para la garantía de los derechos humanos de todas y de todos, así como para los controles y contrapesos democráticos.

 

Mucho ha cambiado en el país desde el inicio de este camino. De manera progresiva atestiguamos un debate público cada vez más interesado e informado sobre quién (quiénes), cómo y por qué determinados perfiles se valoraban idóneos o no en función de su trayectoria, de su experiencia, de su independencia, de sus vínculos o de sus conocimientos y posiciones sobre innumerables temas que nos afectan a todas y a todos.

 

Cada proceso para ministra o ministro, para la presidencia de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, para la titularidad de la Auditoría Superior de la Federación, para la Procuraduría General, hoy Fiscalía, o para personas comisionadas del extinto Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales, por mencionar sólo algunos, tuvo mayor visibilidad producto de la suma de numerosas voces aliadas que amplificaron y acompañaron la demanda ciudadana #SinCuotasNiCuates.

 

Una demanda por procesos transparentes y participativos buscó poner fin a las prácticas arraigadas en el sistema político mexicano: el cuatismo, el compadrazgo, el amiguismo, la repartición de cuotas o la cooptación; mecanismos que se vuelven a enquistar en nuestras instituciones cuando la ciudadanía no las vigila.

 

Hoy, México tiene a la primera mujer presidenta de la República, un hecho de gran relevancia histórica; al mismo tiempo, el país transita por un contexto de erosión democrática que ha tenido como estrategias la desacreditación del trabajo de instituciones relevantes para la apertura gubernamental, la omisión o modificación de sus métodos de designación e incluso la eliminación de órganos relevantes para los contrapesos y controles democráticos.

 

Antes y ahora, el régimen en turno sigue viendo a las instituciones como su patrimonio y no como un medio para robustecer nuestra democracia y garantizar de manera plena los derechos que tenemos todas las personas.

 

Es justo en este entorno de cierre del espacio cívico, de desmantelamiento institucional y de concentración del poder, en el que hemos tomado la dolorosa decisión de dar cierre al Observatorio, pues no vemos condiciones para que pueda continuar con su labor.

 

Mantenemos la convicción de que las designaciones públicas son una vía potente para fortalecer no sólo a las instituciones sino a la democracia en su conjunto. La aspiración de que estas decisiones sean basadas en los méritos y las capacidades de los perfiles y no en sus cercanías partidistas sigue siendo vigente, urgente y necesaria, pues lo público es de todas y de todos y, por lo tanto, es nuestro derecho que los perfiles más idóneos sean quienes cumplan con la alta responsabilidad de servirle al país y a la ciudadanía.

 

No nos queda más que ofrecer un agradecimiento enorme a todas las organizaciones aliadas que caminaron con nosotras a lo largo de estos 13 años; a quienes depositaron su confianza en nuestra plataforma; a los medios de comunicación solidarios que amplificaron nuestras demandas, y a todas las personas que formaron parte de un equipo entrañable y sumamente comprometido.

#SinCuotasNiCuates 

La memoria de este recorrido:

www.designaciones.org | @designaciones

 

 

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