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Entre los subejercicios y la racionalización del gasto

El lunes 8 de julio, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público difundió un comunicado donde afirma que al cierre del primer semestre de 2013, las dependencias del gobierno federal habían ejercido el 99.1% de su presupuesto. Lo anterior contrasta con lo que había publicado la misma SHCP en su primer informe trimestral de 2013, en el que se detectaron subejercicios por 44,101 millones de pesos (de los cuales 40,506 millones correspondían a gasto programable). La información que provee Hacienda para dichos subejercicios es escueta.

En la siguiente tabla se observa cuáles son las explicaciones que describe el informe trimestral para explicar que el gasto sea menor a lo programado: desde menores compras de algunas dependencias hasta menores pagos de arrendamiento y mantenimiento, y retrasos en licitaciones y reglas de operación para programas con subsidios. Captura de pantalla 2013-07-12 a la(s) 17.18.05 Hasta en las declaraciones recientes de la Secretaría de Hacienda, parecía que los subejercicios continuarían para el segundo trimestre.

Lo anterior podría haberse explicado por una serie de factores. En primer lugar, la dinámica de planeación mexicana hace que el primer año de un sexenio se opere un presupuesto muy similar al que se implementó en el sexenio anterior. Cada seis años, la larguísima transición del Poder Ejecutivo Federal implica que los nuevos gobiernos tienen apenas 15 días para presentar su proyecto de presupuesto de egresos y la Cámara de Diputados tiene otros 15 días para aprobarlo. Lo que en otros años se discute durante poco más de dos meses, se reduce a un mes en el que, por si fuera poco, los nuevos gobiernos tienen que adaptarse a todas sus demás funciones. A pesar de que existe un periodo de transición entre gobiernos, la legislación no prevé un periodo de tiempo específico para que los nuevos gobiernos puedan evaluar y modificar estructuralmente el presupuesto de egresos. En segundo lugar, el sistema de planeación prevé un periodo de tiempo demasiado largo para la implementación de las acciones del nuevo gobierno.

El Plan Nacional de Desarrollo, documento rector al que se tendrían que alinear todas las políticas y programas del gobierno federal, se realiza durante los primeros siete meses de gobierno; y los programas sectoriales, transversales y especiales se aprueban hasta finales del primer año de gobierno, lo que agrava el desfase: el presupuesto no contempla todas las nuevas acciones de gobierno sino hasta el tercer año del sexenio. Es decir que los primeros dos años del sexenio, los presupuestos no incorporan cabalmente las acciones y estrategias de los nuevos gobiernos. En tercer lugar, desde el inicio del sexenio, el gobierno federal anunció una serie de medidas de austeridad y racionalización del gasto; entre estas se puede mencionar la preparación de diagnósticos sobre la estructura orgánica de cada dependencia y sus procesos internos y gasto de operación, las cuales tendrían que haberse entregado en abril a la SHCP. Dichos diagnósticos servirán para conformar un programa de mediano plazo con una propuesta integral para reorganizar la Administración Pública Federal, simplificar procesos y eliminar funciones y programas con duplicidades, mismo que se presentará a finales de agosto.

Estas características del sistema de planeación y gestión del gobierno federal y las acciones de austeridad anunciadas por el gobierno actual podrían haber explicado los subejercicios del primer trimestre (aunque no los justifican, porque se tendrían que haber previsto en los calendarios de gasto). Sin embargo, los subejercicios parecen haber desaparecido de la gestión del presupuesto (aunque no lo sabremos hasta el 31 de julio de 2013 cuando se publique el segundo Informe Trimestral), y parece que un problema tradicional de la gestión de los recursos públicos federales en México se acabó.

Por: Diego de la Mora Maurer

Este contenido ha sido publicado originalmente por SINEMBARGO.MX en la siguiente dirección: http://www.sinembargo.mx/opinion/15-07-2013/15930. Si está pensando en usarlo, debe considerar que está protegido por la Ley. Si lo cita, diga la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. SINEMBARGO.MX