En Fundar, desde hace más de 20 años, caminamos junto a otras organizaciones, colectivas, familiares de personas desaparecidas, sobrevivientes a violaciones de derechos humanos y grupos históricamente discriminados. A lo largo de nuestra historia y de nuestro trabajo por una sociedad justa y equitativa, los derechos de las mujeres han ocupado un lugar central en nuestras agendas.
Hoy, con esta manifiesta, honramos las voces valientes de quienes han denunciado y se han levantado contra la violencia y la discriminación de género, así como la lucha histórica de nuestras compañeras feministas defensoras. A todas ellas les reiteramos: nuestra lucha se mantiene firme contra las desigualdades estructurales y sistémicas que vivimos las mujeres.















Desde 2019, un grupo de 5 organizaciones de derechos humanos hemos reflexionado continuamente sobre cómo introducir el paradigma restaurativo en nuestras culturas laborales y en la resolución de los conflictos internos, incluidos aquéllos que se dan por razones de género. Este Protocolo Modelo es tanto resultado de nuestros cuestionamientos más profundos, como una apuesta política por abandonar el paradigma punitivo ante la violencia de género que reconocemos existe, lamentablemente, incluso en espacios de defensa de los derechos humanos.
Para evitar que el discurso reproduzca las desigualdades, desarrollamos criterios para un uso del lenguaje con enfoque de derechos humanos, género e interseccionalidad como herramienta de análisis y acompañamiento para que la apuesta por la igualdad e inclusión se materialice también en nuestra comunicación interna y externa.
Para evitar que el discurso reproduzca las desigualdades, desarrollamos criterios para un uso del lenguaje con enfoque de derechos humanos, género e interseccionalidad como herramienta de análisis y acompañamiento para que la apuesta por la igualdad e inclusión se materialice también en nuestra comunicación interna y externa.