México en el debate internacional sobre personas migrantes y refugiadas

México en el debate internacional sobre personas migrantes y refugiadas
Imagen: AdobeStock

Los problemas migratorios en México han quedado ‘invisibilizados’ últimamente, en contraste con la atención global que recibe la situación actual en Europa sobre personas migrantes y refugiadas, inmersa en el debate internacional. Mientras que en nuestra región, el candidato republicano para las próximas elecciones presidenciales de Estados Unidos se ha encargado de generar polémica con sus posturas sobre la migración, es de destacar que, aunque se trata de contextos muy distintos, los corredores migratorios de Medio Oriente – África – Europa, por un lado, y Centroamérica – México – Estados Unidos por el otro, comparten el sufrimiento humano y la ausencia de respuestas políticas contundentes.

Recientemente, un suceso muy triste despertó nuevamente en el pensamiento colectivo el paralelismo que tienen las migraciones forzadas de ambas regiones. El pasado 22 de julio, en la costa de Chiapas encontraron a tres niños que fallecieron ahogados en su intento de cruzar la frontera entre Guatemala y México[1]. Un padre sobrevivió las fuertes lluvias que hicieron voltear a la lancha. Los migrantes venían de Honduras y El Salvador y las víctimas tenían apenas 11, 7 y 5 años de edad. Este trágico accidente nos hizo pensar en las imágenes del niño sirio de tres años que fue arrojado por el mar mediterráneo sin vida, en una playa turca precisamente hace un año.

Los riesgos que las personas están dispuestas a tomar para cruzar fronteras son una muestra del sentimiento de desesperación que existe, y que los impulsa a salir de sus países de origen donde ya no pueden vivir con dignidad. Entrar y transitar por México como migrante irregular implica altos costos y peligros inminentes, como sufrir accidentes en el tren de carga “la Bestia” o ser víctimas de delitos y violaciones a sus derechos humanos. Mientras, el gobierno mexicano sigue implementando el Programa Frontera Sur, una política que tiene impactos negativos en los derechos humanos de migrantes y refugiados en nuestro país.

¿Es necesario que sucedan más tragedias como la de los niños ahogados para actuar como países? Es difícil saber qué respuesta tendría el gobierno mexicano si analizamos su postura en foros multilaterales y reuniones con otros gobiernos sobre el tema. En foros multilaterales, México ha sido hábil para posicionarse en un rol de liderazgo, mientras solo se ha comprometido en términos ambiguos, haciendo alusión a la responsabilidad compartida entre países para tener flujos migratorios “ordenados”. México no es el único país que está postergando acciones unilaterales más concretas a favor de migrantes irregulares y refugiados. Muchos países lo hacen mientras se preparan para la reunión de alto nivel en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) del próximo mes en Nueva York.

El próximo 19 de septiembre habrá una reunión de alto nivel convocada por la Asamblea General de la ONU, para abordar los grandes desplazamientos de migrantes y refugiados. Una importante coyuntura que podría ser favorable, sólo si los gobiernos participantes tienen la voluntad de acordar una declaración más garantista – que va más allá de lo que ya son sus obligaciones por ley respecto a los derechos de personas migrantes y refugiadas-. México por ejemplo, ya es parte de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados y su Protocolo, de la Convención internacional sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares y de la Convención sobre los Derechos del Niño. Por tanto ya tiene muchas obligaciones en la materia[2]. Vale la pena que en la reunión de alto nivel se impulsen acuerdos dirigidos a extender el concepto de refugiado para incluir a personas que huyen de la violencia generalizada en sus países, como México ya suscribió con la adhesión a la Declaración de Cartagena de 1984.

Cuando se trata de compromisos asumidos por el gobierno actual, está claro que en las negociaciones globales no se están promoviendo muchas acciones garantistas “propias”. Esto lo muestra la reciente Declaración de Acción de San José, en la cual los gobiernos de Belice, Canadá, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Panamá y Estados Unidos reconocen la necesidad de dar respuestas a las migraciones forzadas en la región. Estos países se reunieron en julio de este año en San José, Costa Rica para buscar respuestas a la urgente crisis humanitaria generada por la violencia dentro del llamado Triángulo Norte de Centroamérica. El compromiso concreto de México fue: “incrementar la capacidad del sistema de protección internacional, teniendo en cuenta el incremento del número de solicitudes de la condición de refugiado, a través del fortalecimiento de la presencia  de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) en  territorio  nacional, con el apoyo  del  ACNUR.” Si bien es muy importante que se reconozca la falta de capacidad de COMAR, está por verse si existe la voluntad de fortalecer esta institución prácticamente invisible: con recursos propios, suficientes y adecuados.

Frente a la amplitud de temas y el alcance global de la Cumbre de Líderes Mundiales en la ONU en septiembre, es prioritario que México haga compromisos más ambiciosos frente a las necesidades de protección de los centroamericanos, incluso cuando no cumplan con los criterios para ser reconocidos como refugiados, brindándoles de otra manera, estancia regular en el país. En cuanto a la declaración que se podrá lograr entre países, esta no tendrá carácter vinculante, y justo por eso también debe tener compromisos ambiciosos, por ejemplo para eliminar la detención de niñas, niños y adolescentes. Existe una gran oportunidad para promover acuerdos globales a favor de personas migrantes y refugiadas, que además si se quiere, podrán traducirse en realidades menos crudas para las y los centroamericanos en nuestro país.

[1] http://www.proceso.com.mx/448256/llovia-lancha-volteo-tres-ninos-migrantes-ahogan-costa-chiapas

[2] http://www2.scjn.gob.mx/red/constitucion/TI.html


Por José Knippen

[ Artículo en El Univbersal ]