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La Comisión de Selección del Sistema Nacional Anticorrupción, desierta

El pasado 24 de marzo, la Comisión de Selección del Sistema Nacional Anticorrupción se quedó sin integrantes, pues las siete personas que la componían concluyeron su responsabilidad y el Senado ni inmutado.

Kathia García Rodríguez y Marcia Itzel Checa Gutiérrez
Investigadora y coordinadora general del Observatorio de Designaciones Públicas

A dos semanas del término del periodo de sesiones ordinarias, en el Senado de la República siguen sin resolverse más de 100 designaciones [1] de altas responsabilidades públicas, lo que abre dos interrogantes: ¿dejarán vacantes tantas funciones o resolverán de último minuto algunas de ellas? Cualquiera que sea la respuesta, visibiliza el nulo compromiso de las personas senadoras con sus obligaciones que les corresponden por ley.

Es en este contexto de omisiones reiteradas, el pasado 24 de marzo la Comisión de Selección del Sistema Nacional Anticorrupción (SNA) se quedó sin integrantes, pues las siete personas que la componían concluyeron su responsabilidad [2] y el Senado ni inmutado. La Comisión de Selección se conforma por nueve personas, cinco provenientes de instituciones académicas y cuatro de organizaciones de la sociedad civil, quienes tienen la importante encomienda de realizar el proceso de designación de quienes integran el Comité de Participación Ciudadana (CPC) del SNA. Es decir, es un mecanismo innovador y ciudadano para superar los vicios y malas prácticas que han prevalecido en tantos y tantos nombramientos.

Lo anterior enciende las alertas, toda vez que en junio próximo concluirá su responsabilidad un integrante del CPC, órgano que da cauce a las demandas y opiniones ciudadanas en el Comité Coordinador del Sistema Nacional Anticorrupción. Por lo que, si el Senado de la República no emite la convocatoria para conformar esta Comisión de Selección –lo que no nos sorprendería– no se podrá realizar el proceso para ocupar la vacante.

En esta constante falta de designaciones hay gato encerrado. El Senado acumula grandes rezagos para conformar a la Comisión, pues existen dos vacantes desde hace 936 días y 758 días, respectivamente; más las que se sumaron recientemente con 55 días (4 vacantes), 25 días (1 vacante) y 18 días (2 vacantes). Inclusive, en un intento, a finales del año 2021 se inició el proceso para cubrir una de estas vacantes, pero después de las entrevistas el proceso se detuvo, quedó congelado con el dictamen aprobado por la comisión de Anticorrupción, Transparencia y Participación Ciudadana [3].  

Esta situación crítica de vacantes en las responsabilidades relacionadas con el Sistema Nacional Anticorrupción a nivel nacional y a nivel local permite afirmar que se trata de una clara estrategia para su debilitamiento, pues en el 75.75% de los Sistemas no se han realizado las designaciones [4].

Lo anterior se agrava en el marco de las propuestas hechas el 5 de febrero por el Ejecutivo Federal en materia de simplificación orgánica, en la que una plantea la desaparición de la Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional Anticorrupción (SESNA), brazo operativo del CPC, y trasladar sus funciones a la Secretaría de la Función Pública. Entonces, ¿dónde queda la lucha contra la corrupción? En caso de que las funciones las asuma la Secretaría, ¿en realidad puede ser juez y parte; es lo que más conviene para erradicar el problema de la corrupción?

Regresemos a la Comisión. La Comisión de Selección (2021-2024) se conformó en diciembre de 2020 por el Senado y durante su periodo estuvo encargada de tres designaciones de seis integrantes del CPC. A lo largo de esos tres años, hubo múltiples polémicas por la carencia de buenas prácticas en el diseño y aplicación de las convocatorias y las metodologías de evaluación, por la discrecionalidad de sus decisiones y la poca transparencia. Da la impresión que las personas de la Comisión no estaban preparadas para las funciones de su responsabilidad o al menos no lograron demostrarlo. Pero ¿las senadoras y los senadores, sí?

Las personas senadoras tienen la obligación de designar y de hacerlo con base en altos estándares internacionales en la materia: de igualdad de condiciones, de transparencia, de rendición de cuentas, de participación ciudadana, de seleccionar con base en el mérito y las capacidades, para garantizarnos a los perfiles más idóneos e independientes en dicha responsabilidad. Pero lo cierto es que ahora ya ni se toman la molestia, ya ni designan.

Dado que no existe ninguna reforma que haya autorizado la desaparición del SNA, es urgente que el Senado de la República publique la convocatoria para integrar la Comisión de Selección del SNA y realice un proceso apegado a buenas prácticas. Antes de dejar desiertos múltiples órganos, como la Comisión de Selección, valdría la pena que dejen de lado sus intereses políticos y prioricen los derechos que tenemos todas las personas. ¡No más órganos desiertos!  

  1. Ver aquí.
  2. Con base en el recurso de revisión 330030322000224.
  3. Ver aquí.
  4. Según datos del informe de Designaciones pendientes de los sistemas nacional y estatales anticorrupción. Ver aquí.